El Athletic, un equipo esculpido por Ernesto Valverde

Después de cumplir sus obligaciones mediáticas el jueves por la noche, Ernesto Valverde regresó al vestuario del Athletic. Allí fue recibido por los jugadores que coreaban su nombre. Todos ellos saben que su entrenador es uno de los grandes muñidores de un equipo que está en su mejor momento, ha ganado todos los partidos de competición europea en San Mamés, y espera la llegada del Manchester United, que, tras una prórroga esquizofrénica, eliminó al Olympique Lyonnais. El técnico recibió con una sonrisa la aclamación de sus jugadores y prefirió marcharse haciendo un gesto de resignación, como si la cosa no fuera con él.

Pero sí va, claro. Valverde ha esculpido un grupo de jugadores sólido, sin fisuras; se ha atrevido a dar oportunidades a los jóvenes de Lezama, como Agirrezabala, Jauregizar o Prados, o a los recién llegados como Maroan, que está revolucionando el ataque rojiblanco, aunque como ha repetido en más de una ocasión, “aquí no se dan premios. Juega el que se lo merece”. Un técnico que tuvo que lidiar con vestuarios como el del Barcelona, lleno de figuras, y en el que Leo Messi fue su aliado, se maneja a la perfección ante un grupo de jugadores entregados a la causa como el del Athletic, capaz de organizar una fiesta improvisada por las calles de Bilbao después de conseguir el título de Copa.

Sabe manejar el vestuario y conoce la importancia de los veteranos como De Marcos y Lekue, que el jueves completaron un partido inmenso: “Ambos son jugadores del Athletic, por el Athletic para el Athletic, que sienten el Athletic y lo vemos cada día en el vestuario”, asegura. “Independientemente de eso, luego son jugadores totalmente fiables en el campo, cada uno con sus virtudes y son jugadores en los que puedes confiar al cien por cien”.

Las dos eliminatorias europeas que ha jugado el Athletic contra el equipo británico están en la memoria de la afición bilbaína. La primera vez fue en la Copa de Europa, en enero de 1957. El partido de la nieve, como se recuerda en Bilbao. El resultado de San Mamés frente a los Busby babes fue de 5-3 en un partido inolvidable. El Athletic, con el portero Carmelo lesionado desde los primeros compases, cayó en la vuelta, jugada en Maine Road, el campo del City, por 3-0. Muchos de quienes se enfrentaron al Athletic en aquella eliminatoria, fallecieron un año después en la tragedia aérea de Múnich.

Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.